Bullying “Acoso Escolar”
El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matoneo escolar o por su término inglés Bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas.
El acoso escolar es una forma característica y extrema de violencia escolar.
El acoso escolar es una especie de tortura, metódica y sistemática, en la que el agresor sume a la víctima, a menudo con el silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros.
Este tipo de violencia escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella. El sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida cotidiana. En algunos casos, la dureza de la situación puede acarrear pensamientos sobre el suicidio e incluso su materialización, consecuencias propias del hostigamiento hacia las personas sin limitación de edad.
vídeo de Bullying Escolar según la UNICEF
CIBERBULLYING
Ciberacoso (también llamado cyberbullying por su traducción al inglés) es el uso de información electrónica y medios de comunicación tales como correo electrónico, redes sociales, bloggs, mensajería instantánea, mensajes de texto, teléfonos móviles, y websites difamatorios para acosar a un individuo o grupo, mediante ataques personales u otros medios. Puede constituir un delito penal. El ciberacoso es voluntarioso e implica un daño recurrente y repetitivo infligido a través del medio del texto electrónico. Según R.B. Standler el acoso pretende causar angustia emocional, preocupación, y no tiene propósito legítimo para la elección de comunicaciones. El ciberacoso puede ser tan simple como continuar mandando e-mails a alguien que ha dicho que no quiere permanecer en contacto con el remitente. El ciberacoso puede también incluir amenazas, connotaciones sexuales, etiquetas peyorativas.
El término ciberacoso fue usado por primera vez por el educador canadiense Bill Belsey. Otros términos para ciberacoso son "acoso electrónico," "e-acoso," "acoso sms", "network mobbing", "acoso móvil" "acoso en línea", "acoso digital", "acoso por Internet", "acoso en Internet" o "Internet acoso".
EL
BULLYING EN PREESCOLAR
En
el último tiempo los medios de comunicación han estado llenos de noticias sobre
“bullying” (acoso escolar). Estas por lo general son protagonizadas por
adolescentes rebeldes que utilizan sus celulares para grabar palizas y subirlas
a You Tube.
Sin
embargo, algo que pocos padres conocen es el hecho de que el bullying puede
empezar a muy temprana edad, en la etapa preescolar.
¿Bullies
de 4 años?
Sí,
es posible. Según los expertos, los niños antes de los tres años no tienen la habilidad cognitiva
de sentir empatía. Por lo tanto, cuando hacen que otro niño
sufra, es porque no se dan cuenta de lo que están haciendo. Sin embargo, esto
cambia alrededor de los 4 años y si un niño es malo en esta etapa, está
simplemente siendo eso—malo.
El
bullying puede ser verbal (insultos), físico (palizas) o relacional (rumores y
exclusión social). Las razones detrás de este comportamiento pueden ir desde
que el pequeño bully ha sido sujeto a este tipo de comportamiento en casa, a
que busca atención, a que simplemente le gusta cómo se siente hacerle daño a
los otros.
La
identificación del bullying pre-escolar puede ser compleja. Es común que los niños peleen.
De hecho, es una forma en la cual puede aprender habilidades sociales como el
compromiso, la negociación y el perdón. ¿Cuándo se torna en algo más? Te damos
algunas señales:
1) Efecto contrario: En
lugar de hacer que los niños sean más fuertes emocionalmente, las peleas por
bullying hacen que uno de ellos sufra de autoestima baja, ansiedad y miedo.
2) Intención: Los conflictos por bullying no son algo del momento, sino algo perdurable en el tiempo. En una pelea del momento, ambos niños estarán sufriendo o enojados. En un acto de bullying, uno de los niños puede estar sonriendo, mostrando que esa era su intención.
3) Comportamiento secreto: Los bullies saben que lo que hacen está mal. Por lo tanto, intentarán esconder su comportamiento de los papás o profesores.
4) Liderazgo: Los bullies suelen ser líderes de grupos, y convocar a otros a comportarse de la misma manera. Por ejemplo, al excluir a un niño de un grupo, el bully puede lograr que todos lo rechacen.
2) Intención: Los conflictos por bullying no son algo del momento, sino algo perdurable en el tiempo. En una pelea del momento, ambos niños estarán sufriendo o enojados. En un acto de bullying, uno de los niños puede estar sonriendo, mostrando que esa era su intención.
3) Comportamiento secreto: Los bullies saben que lo que hacen está mal. Por lo tanto, intentarán esconder su comportamiento de los papás o profesores.
4) Liderazgo: Los bullies suelen ser líderes de grupos, y convocar a otros a comportarse de la misma manera. Por ejemplo, al excluir a un niño de un grupo, el bully puede lograr que todos lo rechacen.
¿QUÉ HACER Y QUÉ NO HACER EN
CASO DE BULLYING O ACOSO ESCOLAR?
El bulliying es un problema en
las relaciones, es una conducta agresiva, que se repite para poder hacerle daño
a los demás.
Aquí intervienen dos actores,
es agresor y la víctima; ambos con problemas graves. En ese orden de ideas, el
agresor intimida a la víctima, usa el poder para perturbar a la víctima. Y la
víctima por su lado se intimida, y se encuentra atrapado. El agresor que ejerce
el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes
amenazas, insultos, agresiones, vejaciones, etc., y así tenerlo bajo su
completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre callada
en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hará sentir dolor,
angustia, miedo, a tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a
consecuencias devastadoras como el suicidio.
Para prevenir y atajar
posibles brotes de Acoso Escolar o Bullying, es importante aclarar el tema
entre todos los involucrados y saber de de qué estamos hablando y dejar de
pensar “que estas situaciones son corrientes entre jóvenes de edad escolar”,
ni “que se trata sólo de bromas de niños”. Lo que diferencia lo normal del
acoso, es que en el caso del bullying l podemos observar que la conducta es
continua y el agresor es más grande, y más poderoso que la víctima. Es muy
importante distinguir lo episódico de lo habitual. Tener en cuenta que la
persistencia es un indicador de riesgo que puede estar corriendo la víctima
tanto como el agresor. Lo que debes hacer en tres pasos claves:
1. Desarrolla la confianza con
tu hijo, ten paciencia y comprensión, intentando que te cuente lo que está
sucediendo, para ello, más que insistir y amenazarle, lo que necesita es
hacerle saber que se le crees y que tienes confianza en su testimonio y en sus
capacidades .Al Animar al niño a que te cuente todo lo sucedido
en un espacio tranquilo y acogedor, hazle preguntas sin alterarte y evitando
los dramatismos. De esta forma averiguaras lo que sucedió, quién estaba
implicado, dónde ocurrió, cuándo y si hubo testigos de los sucedido.
2. Debe sentir que se le
escucha, sin juicios ni culpas, ayudándole a ganar confianza en sí mismo. Es
posible que al contar lo sucedido en un espacio tranquilo el propio niño piense
en una manera de resolverlo por sí mismo, hablando con compañeros, con un
profesor con el que tenga especial confianza, o con los propios agresores.
3. NUNCA debes tratar de
solucionarlo por tu cuenta. Esta actitud, más que ayudar puede empeorar la
situación en el colegio y lo que es peor, dar la impresión al niño de que sus
padres no confían en él, que es débil y necesita que otros le ayuden.
Comunicando al colegio lo que está sucediendo -siempre con el acuerdo de
nuestro hijo- y valorar con ellos medidas a adoptar. Tratar de elegir siempre a
la persona idónea, en ocasiones nuestro hijo prefiere hablar con un profesor en
concreto, con el orientador del centro o con el director, antes de acudir al
tutor.
CUATRO COSAS QUE NO DEBES HACER
Hay algunas actitudes que
adoptan los padres que más que ayudar a TU hijo, le angustian más y aumentan la
sensación de que algo ha hecho mal. Por eso, NUNCA debes:
1. Hacerle creer que lo que le
ocurre no tiene importancia (“a quién no le han pegado alguna vez en el
colegio”)
2. Echarle la culpa a la
escuela o a los profesores (“ya le decía yo a tu padre que en este colegio
ibas a tener problemas“). O echarle la culpa a nuestro propio hijo (“ya
te dije que con esa ropa que llevas no podías ganar amigos“)
3. Enemistarnos con los padres
de los niños acosadores (buscar culpables no ayuda a resolver los
conflictos).
4. Buscar soluciones “fáciles”
(“ya no vas más a ese colegio, nos cambiamos y punto“
BULLYING LABORAL
El acoso laboral o acoso moral en el trabajo, conocido frecuentemente a través del término inglés mobbing ("asediar, acosar, acorralar en grupo, es tanto la acción de un hostigador u hostigadores conducente a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en el trabajador afectado hacia su trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador. Esta persona o grupo de personas reciben una violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles dentro o fuera del trabajo por parte de grupos sociales externos, de sus compañeros (acoso horizontal, entre iguales), de sus subalternos (en sentido vertical ascendente) o de sus superiores (en sentido vertical descendente, también llamado bossing, del inglés boss, jefe). Dicha violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años, y a la misma en ocasiones se añaden "accidentes fortuitos" y hasta agresiones físicas, en los casos más graves.
Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación (o normalmente la conjugación de todas ellas) es el abandono del trabajo por parte de la víctima —o víctimas—, la cual es considerada por sus agresores como una molestia o amenaza para sus intereses personales (necesidad de extorsión, ambición de poder, de riquezas, posición social, mantenimiento del statu quo).
El término mobbing (del verbo inglés to mob, con el significado antes aludido) proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de la ornitología, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz. Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por varios otros.
El científico sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la década de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el término mobbing para referirse al problema. Otros autores destacados en el estudio del acoso moral y del mobbing son la francesa Marie-France Hirigoyen y el español Iñaki Piñuel y Zabala.
Lo que se pretende en último término con este hostigamiento, intimidación o perturbación (o normalmente la conjugación de todas ellas) es el abandono del trabajo por parte de la víctima —o víctimas—, la cual es considerada por sus agresores como una molestia o amenaza para sus intereses personales (necesidad de extorsión, ambición de poder, de riquezas, posición social, mantenimiento del statu quo).
El término mobbing (del verbo inglés to mob, con el significado antes aludido) proviene de la etología, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, sobre todo del campo de la ornitología, donde la conducta defensiva de un grupo de pequeños pájaros consiste en el atosigamiento continuado a un enemigo más grande, con frecuencia un ave rapaz. Estos comportamientos en la naturaleza terminan frecuentemente, o bien con la huida, o con la muerte del animal acosado por varios otros.
El científico sueco Heinz Leymann investigó el fenómeno en la década de 1980, y fue quien utilizó por primera vez el término mobbing para referirse al problema. Otros autores destacados en el estudio del acoso moral y del mobbing son la francesa Marie-France Hirigoyen y el español Iñaki Piñuel y Zabala.
DIAPOSITIVAS DE DAVID H. BARBOSA RAMÍREZ





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